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Más vale prevenir que curar: 5 consejos para evitar un incendio en casa

incendio

La fragilidad de un hogar, aunque poco presumible a simple vista, existe. Muchos son los factores que pueden dar al traste con la tranquilidad de nuestra casa, más hoy en día, teniendo presentes las rutinas que nos acompañan en nuestros quehaceres y que nos alejan de prestar atención a pequeños detalles, muy relevantes. Uno de esos peligros son los incendios domésticos. Causados, mayormente, por averías y otros problemas circunstanciales, los fuegos en casa son como cualquier enfermedad: nada buena, incluso podemos diferenciar entre las que son peores y más dolorosas en función del daño que producen.

Un incendio en casa es la forma más rápida y devastadora de decir adiós, para siempre, a aquello por lo que hemos luchado tanto tiempo. Por eso, hoy desde esta nueva entrada en nuestro blog, queremos hacer una reflexión sobre los riesgos y peligros que entraña el fuego y daros algunos consejos para estar atentos a sus posibles causantes, de modo que podáis prevenir esos despistes que pueden resultar catastróficos.

Precauciones para evitar un incendio doméstico

  1. La cocina: primer foco de peligrosidad

Por todos es sabido, que la cocina es la fuente principal de incendios en el hogar. Olvidarse, o despistarse un segundo de más mientras se prepara la comida, puede suponer un agravio sin retorno. Manipular el gas, varios electrodomésticos funcionando, fogones, horno… todos ellos son un peligro a tener en cuenta, especialmente por las personas mayores.

Para éstas, podemos comprar un temporizador y acostumbrarles a ponerlo cada vez que se pongan manos a la obra en la cocina. Los más despistados, pero sin “problemas de edad”, podemos valernos de la moderna tecnología que acompaña hoy a nuestros teléfonos inteligentes, poniendo avisos y alarmas que nos recuerden no dejar nada encendido al acabar, por ejemplo.

  1. No sobrecargar los enchufes

El mundo de las tomas sobrecargadas es real. Hemos sido testigos, en ocasiones, de cómo hay quienes, desde un solo punto de luz en casa, ejercen una carga eléctrica monstruosa en forma de regletas conectadas unas a las otras.

Otro problema, ligado a éste, son las regletas de mala calidad. Os recomendamos ser conscientes del peligro que supone esa tensión y de las consecuencias que se pueden derivar. Comprad siempre enchufes y regletas de calidad, con protectores frente a esos picos de tensión y no conectéis tanta aparatología por enchufe, más sabiendo la demanda de potencia eléctrica que ejercen algunos de ellos.

También es importante, en el caso de las regletas, apagarlas cuando no las estemos usando y sea posible por el tipo de electrodoméstico enchufado. Utilizar cables libres de alógenos, que resisten mucho mejor al fuego y no lo propagan, son también un aliado indiscutible en caso de un incendio en casa.

  1. Aplicar tratamientos ignífugos

Si somos de los que nos gustan los clásicos y tenemos en casa mucho mobiliario de madera (muebles, estanterías, suelo…), sería una buena idea aplicarle a éstos, productos que los protejan frente a las llamas de un posible incendio para evitar que, en lugar de avivar y expandir con rapidez el fuego, lo retengan todo lo posible.

En lo que a infraestructuras se refiere, la pizarra, el ladrillo y el cemento son también buenos tratamientos ignífugos.

  1. Tener un extintor a mano

Aunque pensemos en ellos como un elemento incómodo y que ocuparían un espacio importante, existen hoy en día variedad de extintores adaptados a cada necesidad. Para su uso doméstico, podemos disfrutar de extintores pequeños que, ante el peligro, pueden sacarnos de un gran apuro.

  1. No tapes las fuentes de calor

Gracias a los avances técnicos, podemos hablar de modernidad establecida en la gran mayoría de hogares. Pero, todavía hay viviendas en las que hay que extremar la precaución con quienes siguen utilizando radiadores, calderas y braserillos antiguos. Un uso inadecuado de éstos puede convertirlos en la fuente de inicio de un incendio.

Reducir el número de incendios domésticos y minimizar sus efectos es una tarea que comienza tomando precauciones y adquiriendo hábitos tan sencillos como éstos. Esperamos que utilicéis estos consejos para evitar veros implicados en una situación de esta índole en vuestro hogar. Si tenéis cualquier duda al respecto, siempre podéis poneros en contacto con nuestro equipo y os ayudaremos a instalar el equipo moderno que merecéis, que se adapte a vuestras necesidades.

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