Si no te gusta tu compañía eléctrica… ¡Cámbiala por una de energía verde!

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Si no te gusta tu compañía eléctrica… ¡Cámbiala por una de energía verde!

Muchas veces, en muchos ámbitos de nuestras vidas, ponemos el modo automático y, aun siendo conscientes de que tenemos que cambiar algo, lo vamos dejando pasar. Un claro ejemplo puede ser el de las compañías eléctricas.

Parece como si no existieran más alternativas (como ocurre con las sucursales financieras), por el hecho de haber monopolizado el mercado. Pero, como sabemos o podemos intuir, esto son sólo apariencias. Sobre todo, en los últimos años, se han desarrollado muchísimas compañías que no sólo son otras alternativas a estas multinacionales, sino que, además, proporcionan energía verde.

Desde Ainfar, te contamos cuáles son las que más destacan, cómo hacer el cambio y cuanto te va a costar. ¡Atentos!

Las principales compañías de energía verde

Aunque Endesa, por ejemplo, una de las grandes empresas de electricidad, también ofrecen energía renovable, hay otras pequeñas comercializadoras eléctricas que, poco a poco, van ganando terreno y se consolidan con precios mucho más interesantes y éticas más responsables con el medio. Afortunadamente, España no se queda atrás en el acceso a ofertas de energía 100% verde.

A continuación, te presentamos tres de las que más peso están ganando este último año:

Principales razones para decirle adiós a nuestra actual compañía

Consecuencias como el efecto invernadero o el calentamiento global son temas en los que todos debemos participar e intentar poner las mejores soluciones. Tenemos que ser conscientes de que los recursos tradicionales, a los que estamos acostumbrados, se agotan y tienen un papel muy importante dentro del impacto negativo del ecosistema.

Querer formar parte de la solución dentro del problema actual del Medio Ambiente no va reñido con el ahorro: de hecho, puede que sea a la inversa y que nuestra necesidad de ahorrar económicamente, nos conduzca a ser éticamente más sostenibles con la naturaleza. Incluso, el hecho de querer reducir nuestras facturas de luz, independientemente de la compañía contratada, también es un gesto de sostenibilidad ambiental.

No obstante, son varios los motivos que nos pueden llevar a tomar la decisión de cambiar de compañía (estar descontentos con los importes de las facturas; sufrir un trato despersonalizado o incorrecto por parte de la comercializadora; imposición de nuevas condiciones inadmisibles en el contrato…); pero, lo más importante, más allá del motivo, es saber que contamos con alternativas. Quedarnos en la dinámica de las críticas es lo que menos nos va a ayudar.

Pero, ¿realmente es sencillo cambiarse de compañía?

¡Por supuesto! Cambiarnos de compañía eléctrica es totalmente gratuito; únicamente, si mantenemos un contrato de permanencia con nuestra actual compañía y lo rompemos, tendremos el deber de compensar esta rescisión del contrato. En estos casos, para estar seguros de cuáles son nuestras bazas, es conveniente revisar la letra pequeña, tanto de lo que hemos firmado ya, como de lo que se nos presenta.

Si, por casualidad, has pensado que en el transcurso del cambio, tu hogar se quedará sin suministros, estás totalmente equivocado; ¡los servicios nunca se cortarán! De hecho, no tendremos que hacer, con la mayoría de compañías, ningún tipo de gestión: ni de baja, ni con el contador, ni con la operadora. La distribuidora que hemos tenido contratada hasta el momento será la encargada de enviar los datos para las nuevas facturas a la compañía que hayamos elegido; rápido, fácil, sencillo y gratis.

Esperamos que con este breve post os hayamos descubierto algo nuevo y quizás, en el mejor de los casos, os incite a solicitar más información sobre el tema o a cambiaros directamente. Recordad que podéis preguntarnos directamente a nosotros cualquier tipo de cuestión relacionada con el tema o, incluso, con las mismas compañías.

Porque el planeta, es cosa de todos.